Saltar al contenido

¿Cómo lijar madera?

Lijar no es más que alisar, pulir o limpiar una superficie mediante el frotamiento de un objeto abrasivo, por lo general, una lija. Es una tarea fundamental para el trabajo de acabado de una superficie. Si deseas un buen acabado, no podrás obtenerlo sin realizar un adecuado lijado. Para aprender a lijar madera, primero debes conocer algunos aspectos esenciales:

¿Cómo realizar el lijado de madera?

Puede realizarse a mano o con ayuda de lijadoras. La madera debe lijarse siempre en sentido de la veta, primero con una lija basta o media (de grano grueso o medio) y terminar con una lija muy fina.

Es necesario cambiar la lija en cuanto desaparezcan los arañazos que ha dejado la lija anterior. Antes de terminar, es conveniente pasar lana de acero 00 para quitar cualquier repele de madera y obtener un acabado más satisfactorio.

Características de las lijas

Las características que te permitirán conocer el manejo de las lijas y seleccionar la más adecuada son:

Tipo de grano

El grano es el material abrasivo que se encuentra adherido al soporte de la lija. Según su composición existen tres tipos de grano:

De carburo de silicio: Es delgado, anguloso y quebradizo. No es duradero. Se emplea para lijar vidrio, fundición gris, piedra, mármol, titanio, plásticos, entre otros materiales tenaces y sólidos.

De óxido de aluminio (corindón): Es un tipo de grano redondo, sin aristas, duradero y tenaz. Ideal para el lijado de material que desprenden virutas largas como metal y madera.

De corindón de circonio: Es un grano uniforme, tenaz y de larga duración. Es ideal para lijar aceros inoxidables.

También puedes encontrar lijas de grano abierto y de grano cerrado. Las primeras tienen menos granos y son adecuadas para maderas blandas y resinosas, masillas, pinturas, emplastes, yesos húmedos o muertos, etc.

Numero de grano

Nos brinda información sobre su tamaño. Los diferentes tamaños se obtienen mediante cribado. El número de grano corresponde a la cantidad de divisiones por pulgada lineal que tiene el tamiz con el que se han obtenido.

Cuanto menor es el número de grano mayor será el grano y por ende, más basto será el lijado.

Soporte

Es la base sobre la que se pega el grano. Puede ser:

Papel: Es el soporte más barato y utilizado. Es flexible y resistente y se utiliza en lijas para el lijado manual de madera. Para el lijado humeo o lijas al agua, se impregnan de una sustancia que las hace resistentes al agua. Estas se emplean para acabados finos en metales y llegan hasta granos de 1200.

Tejido de algodón o poliéster: Es uno de los más resistentes y flexibles, pero es más caro. Se utiliza para lijar manualmente el metal y se emplea en las bandas lijadoras de las lijadoras de banda.

Fibra vulcanizada: Es más rígida y resistente. Se emplea en las hojas de lija para metales para amoladoras angulares.

Aglutinante

Es el pegamento con el que unen los granos al soporte. Puede ser resina sintética o cola natural.

Recubrimiento

Algunas lijas llevan un recubrimiento similar a la cera, lo que le permite eliminar el polvo de lijado. Se emplea en las lijas especiales para materiales untuosos.

Herramientas para el lijado a mano

lijar a mano

El lijado a mano es un proceso muy común e imprescindible en objetos con formas intrincadas donde no podemos utilizar una lijadora. Para lijar a mano pueden utilizarse:

Hojas de lija

Son de papel o de tela. Se califican por número de grano, siendo el menor el grano más grueso y con el que debemos iniciar el proceso de lijado. El número de grano mayor indica una lija más fina, es la que debemos utilizar al final para un acabado suave.

Puedes utilizar las hojas de lija de manera directa o fijándolas a un taco de madera grapándola en los laterales. Esto permite lijar con eficacia.

Esponjas lijadoras

Son utilizadas por su capacidad para adaptarse a todo tipo de formas. Son versátiles y se presentan en dos grosores:

Basta: Para lijado basto de madera, metal y plástico.

Fina: Lijado medio y fino de madera, metal y plástico.

Lana de acero

Es un tipo de estropajo compuesto de hilos de acero más o menos finos. No se emplea exactamente para lijar, pero según el grueso del hilo, tiene múltiples funciones:

Grueso o 0: Se emplea para el decapado, fregado y limpieza de la madera.

Medio o 00: Se emplea para el acabado de madera antes de pintar.

Fino 000: Para preparar la madera para aplicar cera. Para matizar barnices.

Las lanas de acero cortan las virutas superficiales, pero no rebajan o suavizan la madera. La lana puede emplearse antes del acabado para dejar la superficie suave y preparada para los productos como barnices, ceras y pintura.

Limas y escofinas

Se emplean para desbastar y alisar. Son herramientas complementarias al lijado. En la madera se emplean para matar aristas vivas y recortar el canto de los tableros. Pueden ser planas, triangulares, de media caña y redondas y se fabrican en acero templado.

Las escofinas son como las limas, pero tienen dientes gruesos que se emplean para desbastar y dar forma a la madera. Existen tres tipos: Redonda, plana y de media caña.

Lijado a máquina

Para este tipo de lijado es necesaria una máquina lijadora, una amoladora angular o un taladro con acople. Ofrecen un mejor acabado en menos tiempo. Para utilizarlas debes mantenerlas siempre en movimiento para asegurar un lijado uniforme.

Puedes encontrar en el mercado varios tipos de lijadoras:

  • De banda.
  • De minibanda.
  • Lijadora roto-orbital o excéntrica.
  • Lijadora orbital.
  • Lijadora delta.
  • Taladro con accesorios para lijar.

Pasos para lijar madera

Ahora que conoces lo necesario, puedes empezar a lijar madera para otorgarle ese acabado suave que tanto has deseado o para aplicar barnices, pinturas o ceras durante su mantenimiento.

  1. Al comprar el papel de lija, especifica que sea para madera, compra de grano grueso, medio y fino.
  2. Adquiere un taco de madera, corcho o goma para lijar. Puedes encontrar tacos de madera ya armados con lijas. Sino, puedes armarlos en casa empleando algún trozo de madera y grapas.
  3. Trabaja siempre en dirección de la veta. Recuerda que las lijas de grano grueso rebajan la madera, si la superficie es basta, puedes utilizarlas, sino, emplea una de grano medio.
  4. Utiliza una lana de acero para mayor suavidad.
  5. Emplea la lija fina para el acabado.

Trucos para ijar madera

A pesar que el lijado es un proceso sencillo, existen algunos trucos que hacen esta tarea menos compleja.

  • Utiliza un taco de madera para sostener la lija, así evitarás agotarte demasiado y protegerás tus dedos. Puedes escoger piezas de 6 centímetros de ancho por 4 o 5 de alto para el taco, el objetivo es que sea cómodo.
  • El taco de madera también permite obtener un acabado uniforme.
  • Puedes crear ranuras en el taco para proteger tus dedos.
  • Corta solo el papel necesario para envolver el taco. Recorta con un canto afilado tirando hacia abajo.
  • Coloca una lámina de plástico o goma en la parte del taco donde colocarás la lija, así podrá absorber las irregularidades de la madera otorgando un mejor acabado.
  • Si necesitas lijar superficies curvas, puedes cubrir una esponja con papel de lija para adaptarte mejor a su forma y evitar dañar la superficie.
  • Si los muebles tienen detalles circulares o necesitas lijar cornisas, recubre un tubo con goma y luego con lija, así el trabajo será más sencillo.